Pocos espectáculos en el mundo tienen la capacidad de reunir audiencias comparables a las del Halftime Show del Super Bowl. Tan solo este año, la presentación de Bad Bunny rompió todos los récords al alcanzar 125 millones de espectadores, convirtiéndose en la más vista en la historia del evento. Sin embargo, aunque el Super Bowl es uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta, su alcance sigue siendo menor al de la Copa Mundial.
Ni el show de Bad Bunny logró superar la audiencia de la inauguración del Mundial
La prueba llegó con su ceremonia inaugural, que logró lo que parecía imposible: superar, y por mucho, la audiencia alcanzada por Benito.
Nos haya gustado o no, el arranque del Mundial en la Ciudad de México fue un despliegue musical repleto de estrellas internacionales e identidad cultural. Según las primeras estimaciones, incluso habría dejado atrás la audiencia que siguió el evento deportivo más importante de Estados Unidos.
De acuerdo con datos publicados por distintos portales, la inauguración de la Copa Mundial fue vista por 1.2 mil millones de espectadores, frente a los ya mencionados 125 millones que siguieron el espectáculo de Bad Bunny.
La diferencia entre ambos shows demuestra algo que ya sabíamos: el alcance de la Copa Mundial es superior al de cualquier otro espectáculo deportivo. Incluso si la comparamos con otros eventos globales, como los Juegos Olímpicos.
Según estas cifras, podría decirse que una de cada siete personas en el planeta fue testigo de esta apertura, que rindió homenaje a la cultura mexicana e incluyó las voces de Lila Downs, Maná, J Balvin, Los Ángeles Azules, Danny Ocean y Ryan Castro, así como a Shakira, quien nuevamente fue la encargada de interpretar la canción oficial de la competencia, acompañada por Burna Boy.
Sin embargo, la cifra obtenida podría aumentar aún más una vez que se contabilicen por completo el resto de las ceremonias inaugurales, ya que también se llevaron a cabo eventos de apertura en Estados Unidos y Canadá.
Nada de esto le resta mérito a Benito. Su actuación en el Super Bowl generó un impacto que pocos artistas han conseguido, además de que el partido inaugural del Mundial se vio beneficiado por la magnitud de un torneo diseñado para atraer audiencias de todos los rincones del mundo.
Si algo deja esta comparación es una conclusión clara: mientras el Super Bowl tiene la capacidad de dominar a Estados Unidos, la Copa Mundial paraliza al mundo.