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Nuestras Historias

Marvel vs Star Wars: ¿Quién lo ha hecho mejor durante su paso por Disney Plus?

Enfrentamos a las dos grandes franquicias del ratón en su paso por el streaming.
sáb 18 junio 2022 12:04 PM

Han pasado casi tres años desde que Disney Plus entró en operaciones y no pasó mucho tiempo para que sus tendencias de programación quedaran claras. Star Wars y Marvel se han posicionado como sus propiedades de más potencial; tanto Pixar como sus clásicos animados reinventados en acción real se han visto relegados a un rol secundario. Tomando en cuenta la popularidad de la galaxia lejana creada por George Lucas que históricamente es la franquicia más popular de todos los tiempos, así como el auge contemporáneo del Marvel Cinematic Universe que ha demostrado ser la propiedad más rentable de la última década, es normal que muchos se pregunten cuál lo ha hecho mejor en su recorrido por el streaming.

La primera en dar el salto fue Star Wars con The Mandalorian que debutó en 2019 como el primer gran proyecto de la plataforma. La historia se desarrolla cinco años después de El regreso del Jedi y nos introduce con Din Djarin, un mandaloriano que opera como cazarrecompensas en el borde exterior de la galaxia. Su concepción cambia cuando es contratado por fuerzas imperiales para la captura de Grogu, pero lejos de entregarlo como exige la misión, decide protegerlo para garantizar su seguridad.

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Fue concebida como un gancho y cumplió con creces al convertirse en un auténtico fenómeno, en buena parte por sus conexiones directas con la trilogía original. En narrativa al implicar muchos elementos de la saga iniciada en 1977, pero también en estética con un uso recurrente de los efectos prácticos. Esto incluye al pequeño Grogu, quizá el animatronic más entrañable de los últimos años y cuya tangibilidad le valió el cariño de todos, incluyendo muchos que nunca mostraron un gran interés en la franquicia, así como el inconfundible mote de Baby Yoda con el que todos lo identifican. La popularidad de la dupla es tal que incluso se convirtió en el elemento más importante de una serie ajena como fue el caso de El libro de Boba Fett.

Tuvieron que pasar varios meses para que Marvel debutara en el sistema con WandaVision. La trama se centra en la tormentosa existencia de Wanda Maximoff, quien luego de perderlo, emplea sus habilidades para la creación de un pequeño mundo alterno inspirado en las series que veía de pequeña. Esto para disfrutar por primera vez de una vida feliz, al lado de su ahora esposo Vision y de sus dos hijos. Todo, sobra decirlo, producto de su mente.

No tardó en ser colocarse entre los mejores y más exitosos títulos del universo marvelita. Por ser el primer proyecto individual de un personaje altamente popular y que siempre había sido relegado a un rol secundario como es la Bruja Escarlata. También por su innovadora historia que resquebrajó los argumentos que tachan de "formulaicas" a las adaptaciones de comics. Finalmente, por ser un gran homenaje a la televisión, pero también por servir como una redención simbólica para un medio que ha sido destrozado hasta en cansancio por los analistas culturales, con una trama en la que se enfatizan las sensaciones más positivas que puede brindar a su audiencia.

¿Y después?

 

Pros y contras

Toda gran franquicia tiene altibajos. Star Wars y Marvel no son la excepción. Así lo han demostrado en sus respectivos recorridos cinematográficos y ahora también en su paso por Disney Plus. El primer gran logro de ambos es su carácter expansivo que ha permitido explorar otras historias que de otro modo nunca habrían llegado hasta nosotros. Ya sea de personajes completamente nuevos, o de viejos conocidos que debieron esperaron por años para protagonizar sus respectivos proyectos. Esto, favorecidos por un medio como es el streaming que representa riesgos considerablemente menores a los de una película. Después de todo, era improbable que Lucasfilm accediera a hacer un largometraje de Boba Fett o incluso de Obi-Wan Kenobi tras los infames resultados de Han Solo; o que Marvel Studios diera una cinta a Hawkeye tras relegarlo por años a un rol secundario dentro del equipo original.

Esta misma seguridad los ha llevado a correr varios riesgos narrativos y técnicos que no deben ser tomados a la ligera. Algo que incluye complejas intervenciones de personajes clásicos cuya presencia ha dado relevancia a lo visto en pantalla. Luke Skywalker ha sido el más celebrado de todos con una primera aparición que fungió como contraparte de lo hecho por Darth Vader en Rogue One. No nos olvidemos de Kingpin que finalmente enlazó las series originales de Netflix al Marvel Cinematic Universe, ni mucho menos de El Que Permanece que marcó la presentación oficial del nuevo villano central de la franquicia y que abrió las puertas del multiverso.

Finalmente, no nos olvidemos de los grandísimos elencos encabezados por nombres como Mark Hamill, Elizabeth Olsen, Ewan McGregor, Tom Hiddleston, Pedro Pascal o Jeremy Renner, entre muchos otros. Todos claves en la concepción de títulos imperdibles en una industria televisiva sumamente competitiva.

Pero no todo ha sido positivo. La crítica ha coincidido en los valores narrativos y técnicos no siempre han estado a la altura de franquicias como Star Wars. En el primer caso tenemos a Falcon and the Winter Soldier que para muchos destrozó legados, personajes y símbolos con una historia que ni siquiera parecía necesaria; en el segundo y contra todos los pronósticos está Obi-Wan Kenobi con un diseño de producción que no ha estado a la altura del anticipadísimo proyecto. Mención especial para She-Hulk, que sin siquiera haber estrenado ha generado desconfianza con los infames efectos vistos en el primer trailer.

No menos grave han sido los fallos de continuidad, lo que ha generado la idea de que los altos mandos de las respectivas franquicias no han dado a estos proyectos la importancia que tienen. El mejor ejemplo es WandaVision, la mejor serie marvelita hasta ahora y que parecía destinada a tener una fortísima conexión con Doctor Strange en el multiverso de la locura, lo que finalmente no sucedió. Los enlaces fueron primarios y el propio Sam Raimi admitió que ni siquiera vio el show, sólo algunos segmentos que podrían ser importantes.

Más grave es el peligro de sobresaturación. Las películas de Star Wars y Marvel siempre han sido eventos, pero parece improbable que las series puedan mantener el estatus por mucho tiempo ante la cantidad de proyectos estrenados. Marvel ya empieza a padecerlo con una agenda sumamente cargada que no da tregua al público y todo apunta a que Star Wars va por el mismo camino. La explotación es tal que hay proyectos confirmados de personajes que, en primera instancia, no parecen tener mucho que aportar, como Reva Sevander o Agatha Harkness, respectivas villanas de Obi-Wan Kenobi y WandaVision.

¿Entonces quién lo ha hecho mejor? Con aciertos y errores, en muchos casos similares, Star Wars y Marvel han tenido un dignísimo recorrido por Disney Plus. Disfrutemos de lo bueno y no nos angustiemos por lo malo. La historia del entretenimiento está plagada de altibajos y ningún proyecto está exento de sufrir tropezones. Ni siquiera aquellos que forman parte de las más grandes franquicias de todos los tiempos. Pero el viaje por el camino del streaming apenas acaba de empezar y sólo queda confiar en que ambas sagas serán capaces de potenciar sus fortalezas y minimizar sus debilidades en beneficio de sus respectivas narrativas, pero sobre todo de sus audiencias que han convertido ambas historias en una parte fundamental de sus vidas.

 
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