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Nuestras Historias

Oscar 2022: La guía infalible para predecir a los ganadores

No llenes tu quiniela sin haber leído nuestras recomendaciones.
vie 25 marzo 2022 09:25 AM
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Los Oscar 2022: Premios de la Academia están cada vez muy cerca y con ellos las numerosas quinielas con las que tantos amantes del cine buscan demostrar su sapiencia fílmica. Aunque siempre hay sorpresas, la historia nos dice que se trata de un certamen relativamente predecible cuando se conocen sus reglas. No las de elegibilidad, sino aquellas no escritas que suelen determinar a los ganadores de cada edición.

La primera y quizá más sencilla, pero muchas veces ignorada es la adecuada búsqueda de tendencias en premiaciones anteriores. Por años se ha pensado que las posibilidades de un nominado aumentan por haberse coronado en eventos que realmente no adelantan nada y cuya mayor valía es la popularidad como sería el Globo de Oro. Más certeros son los premios de los distintos sindicatos, siendo el de productores el más importante al grado sus ganadores suelen ser considerados como los rivales a vencer en la terna de Mejor película. En los últimos 25 años han demostrado un 68% de fiabilidad tras anticipar 17 de 25 ganadores de la máxima estatuilla. Los Globos de Oro, por su parte, sólo lo han hecho en 10 ocasiones, lo que deja una efectividad del 40%. En caso de cumplirse esta tendencia, la gran ganadora de la edición 2022 sería CODA: Señales del corazón.

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No es la única estadística que vale la pena considerar. Los Premios de la Academia a Mejor película y director han estado íntimamente vinculados a través del tiempo, ya que de los 93 títulos condecorados con la máxima estatuilla, 67 han salido ganadores de la terna realizadora, una coincidencia del 72%. Caso contrario, sólo hay cinco ganadoras a Mejor película cuyo cineasta no fue nominado, un 5.37%. Aunque dos de estos casos se dieron en la última década con Argo (2012) y Green Book (2018), sigue siendo una anomalía. Esto hace que la posición de la previamente mencionada CODA se torne incierta y deja prácticamente sin posibilidades a Duna, aun cuando se trata de la segunda cinta con más nominaciones con diez. Esto no significa para nada que la adaptación a la obra de Frank Herbert se irá con las manos vacías.

Es aquí cuando entra la llamada regla de la compensación, que tal como su nombre lo indica, busca una ceremonia equitativa hasta donde sea posible. Esto valiéndose de las categorías técnicas que suelen ser entregadas a cintas con múltiples nominaciones pero que según la Academia no son dignas acreedoras del máximo galardón. Con diez nominaciones, pero sólo una dentro del llamado Big Five (película, director, guion, actor y actriz), todo pinta para que Duna sea la gran compensada de la noche. Es precisamente por esto que acumular más de 10 estatuillas es virtualmente imposible al grado que sólo tres títulos lo han logrado en 93 años de historia: Ben-Hur (1959), Titanic (1997) y El Señor de los Anillos: El retorno del rey (2003), todas con 11 ternas ganadas.

Otros elementos en la decisión

La popularidad que rodea al Oscar ha convencido a más de uno de que se trata de una fiesta cinematográfica global, cuando lo cierto es que se trata de un evento exclusivo en el que no todos tienen cabida.

Empecemos por las producciones de países no angloparlantes que si bien pueden competir por todas las estatuillas siempre que cumplan con las reglas de elegibilidad, tienen los números históricos en contra. Sólo 11 películas de habla no inglesa han sido incluidas en la terna más importante y con una única victoria para Parásitos (2019). El 1.07% de las ocasiones. Es precisamente por esto que a pesar de su evidente calidad, son pocos los que apuestan a que Drive My Car se lleve la noche. Sin embargo, su presencia en la categoría de Mejor película sí que la convierte en la rival a vencer en Mejor película internacional. Algo similar a lo que sucedido con Z (1969), La vida es bella (1997), El tigre y el dragón (2000), Amour (2012) y la más reciente Roma (2018). Reglas de compensación, ¿recuerdan? Y que en este caso podrían desatar un efecto dominó importante que apunta directamente hacia Flee.

Sólo una película animada no estadounidense ha ganado esta categoría, El viaje de Chihiro (2001)

Se trata de una anomalía de la edición 2022 que compite en tres categorías distintas: Mejor película animada, documental e internacional. Con esta última terna virtualmente asegurada, la sorprendente cinta danesa se queda con sólo dos opciones, siendo documental la más viable porque animada atentaría contra auténticos titanes de la industria. Sólo una película sin producción estadounidense se ha hecho con esta categoría, El viaje de Chihiro (2001) y más allá de su gran calidad se vio beneficiada por el hecho de que Walt Disney había adquirido sus derechos de distribución. Y es así como regresamos al punto de inicio: el proteccionismo a la industria norteamericana.

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Existe también una profunda discriminación de géneros. El drama, el biopic y el bélico suelen ser los temas favoritos de los votantes, mientras que el terror y la ciencia ficción figuran entre los eternos rechazados. El primero tiene seis nominaciones por una victoria para El silencio de los inocentes (1991), el segundo ocho nominaciones –lo sentimos, Gravedad (2013) no cuenta– pero ningún triunfo. Otro punto en contra para Duna. El caso del musical y del western son engañosos ya que su producción ha sido limitada en los últimos años, lo que invariablemente atenta contra sus estadísticas recientes. Pero si hay algo que disfrutan los votantes es la nostalgia y la autorreferencia de dos géneros vitales en la construcción de la industria hollywoodense, lo que podría ser benéfico para West Side Story y El poder del perro, destacando que esta última tiene el mayor número de nominaciones de la noche.

La Academia es una eterna defensora de la pantalla grande

Sería la gran favorita de no ser un punto en contra: el streaming. La Academia es una eterna defensora de la pantalla grande y aunque se ha visto virtualmente obligada a nominar cada vez más producciones concebidas por las distintas plataformas, ha sido renuente a concederles el máximo galardón. Alfonso Cuarón y Martin Scorsese sonaron fuerte para lograrlo con Roma y El irlandés (2019), pero ambos perdieron fuerza en la recta final de la carrera. Ahora es turno de ver si Jane Campion pasa a la historia como la primera en concretar la hazaña. Y de paso, como la tercera realizadora en hacerse con el premio a Mejor película y director, que en 90 de 93 ocasiones han sido para creativos masculinos.

En la estadística sus posibilidades serían mínimas, pero lo cierto es que además de su comprobado talento, tiene la ventaja de que la Academia siempre ha sido procurado mantenerse apegada a las tendencias sociopolíticas. Y cuando ha fallado en ello, la audiencia se lo recrimina con dureza, lo que invariablemente se ha manifestado en las premiaciones. No olvidemos que la 88ª edición se vio manchada por el llamado #OscarsSoWhite que sólo incluyó caucásicos en las ternas histriónicas y que al año siguiente se dio la controvertidísima victoria de Moonlight (2016).

El Oscar es cine, glamour y espectáculo, pero también política e intereses. Aunque los valores artísticos, técnicos y narrativos siempre pesan entre los votantes, nunca está de más considerar las estadísticas y la cara menos romántica de la moneda al momento de llenar nuestras quinielas. Conoceremos las respuestas a nuestros pronósticos el 27 de marzo durante la 94ª entrega de los Premios de la Academia.

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