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Nuestras Historias

Ser Batman no es una tarea fácil

Robert Pattinson dista mucho de ser el único actor en ser duramente criticado tras vestir el manto gótico.
mié 02 marzo 2022 09:47 AM

Convertirse en superhéroe no es una decisión sencilla. No nos referimos a los personajes anónimos que deben dar el paso decisivo en el cómic, sino a los actores elegidos para encarnar a los distintos enmascarados. Pasó con el Superman de Christopher Reeve, con el Wolverine de Hugh Jackman, el Spider-Man de Tobey Maguire y hasta con el Iron Man de Robert Downey Jr. Y claro, con Batman, con quien no decimos un nombre en particular porque prácticamente todos los actores que han tomado el manto han enfrentado durísimas críticas. Robert Pattinson, sobra decirlo, no es la excepción a la regla.

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Todos hemos leído o escuchado toda clase de razones por las que el actor, ahora también conocido como Battinson, es una mala opción para el murciélago. La primera es, sin duda, su pasado histriónico, eternamente vinculado con la saga 'Crepúsculo' y más concretamente con el personaje de Edward Cullen. Para quienes no lo reconocen se trata del colmilludo creado por Stephanie Meyer para su monstruosa historia romántica: un vampiro eternamente joven, lo que es normal para estos seres; dotado de nobles sentimientos y educado para alimentarse de sangre animal, que es cuando la construcción empieza enrarecerse; y sobre todo muy enamorado de la joven Bella Swan (Kristen Stewart), no con un amor sensual como el de Drácula, sino uno puro e inocente que para muchos fue imperdonable. Y como toque final, el personaje brilla cual diamante bajo la luz del sol, una característica que ha resultado en toda clase de motes para el británico como destellos, brillitos, chispita…

En su momento se dijo que el actor y toda la franquicia crepuscular destruiría siglos de mitología vampírica, algo que por supuesto no pasó. Aún así, hay quienes temen que su participación previa en este proyecto resulte en una mancha imborrable, incluso fatal, en el legado gótico.

Hubo un tiempo en que se decía lo mismo de Michael Keaton. Sí, aquel actor que para muchos sigue siendo el mejor Batman de la historia y que hoy provoca emoción al por mayor por su regreso en The Flash y Batgirl, enfrentó durísimas críticas tras el casting gótico. Por aquel entonces no había redes en las que plasmar la inconformidad, sino que todo se hacía a través de cartas y Warner recibió más de 50,000 en las que se le pedía de todas las formas posibles que reconsiderara su posición. Esto, tal y como indica una petición de la época se debía a que Keaton era visto como “un buen actor de comedia que ha hecho un trabajo ejemplar en el pasado en películas como Beetlejuice, Mr. Mom, Night Shifgt, etc., pero definitivamente no es la figura imponente que se necesita para encarnar a la criatura de la noche definitiva”.

Medios como Rolling Stone y The New York Times tampoco se mostraron entusiasmados. Así lo demuestran sus textos en los que auguraban una nueva versión de la serie sesentera protagonizada por Adam West. Un show ligero y familiar que resultó comprensible para su tiempo, pero que a la larga generó falsas impresiones sobre el personaje entre el público que no estaba familiarizado con los comics.

Al final, el Batman de Michael Keaton fue sobresaliente. Tanto que han pasado más de 30 años y sigue figurando entre las mejores encarnaciones de superhéroes de todos los tiempos. Sobra recordarlo, tampoco fue nada cómico. Todo lo contrario, su madurez y oscuridad fueron tan grandes que lo terminaron condenando. El estudio se percató que la naturaleza del proyecto le complicaba la venta de productos infantiles y decidió hacer cambios importantes en busca de una franquicia más amigable. El actor tuvo la oportunidad de continuar en el papel, pero no lo hizo convencido de que sería traicionar al personaje.

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De músculos, redenciones y aburrimiento

Otra crítica recurrente contra la elección de Robert Pattinson como Batman recae en su aspecto físico. En una industria dominada por un cine de superhéroes cuyos protagonistas lucen tonificados y fornidos, es casi inconcebible imaginar un encapotado más bien delgado. Para colmo de males, en 2019 se reportó que el proyecto sufriría un leve retraso porque el metabolismo del actor le complicaba ganar el peso necesario para hacer más músculo. En 2020 se reveló que no estaba cumpliendo con el régimen alimenticio y deportivo sugerido por la producción. Esto, según explicó él mismo, porque “sientas un precedente. Nadie estaba haciendo esto en los años 70. Incluso James Dean, no estaba exactamente marcado”, dijo en entrevista .

De nueva cuenta, Michael Keaton enfrentó críticas similares cuando fue elegido vigilante. “Si lo vieras en un callejón vistiendo un traje de murciélago, te reirías, no correrías con miedo”, aseguraba un aficionado citado en The Wall Street Journal. “Batman debería medir 1.90 y pesar 105 kg., […] una imagen imponente y aterradora”. Críticas comprensibles si consideramos que por aquel entonces el actor medía 1.77 y pesaba 72 kg. que le convierten en la encarnación más pequeña del héroe. Y aún así imponente, en buena parte porque su preparación fue más allá del físico para centrarse en los aspectos psicológicos del personaje: “siempre fue Bruce Wayne”, explicaría años después en un medio . “Nunca fue Batman”.

Hay quienes dicen también que Robert Pattinson no tiene talento, señalando de nueva cuenta, su labor en la saga 'Crepúsculo'. Para todos ellos, no está de más recordar que hablamos de alguien que ha trabajado con algunos de los mejores cineastas de su tiempo. No nos referimos sólo a Christopher Nolan con Tenet (2020), sino a David Cronenberg (Cosmópolis, 2012; Mapa a las estrellas, 2014), James Gray (Z: La ciudad perdida, 2016), Benny y Josh Safdie (Good Time: Viviendo al límite, 2017), Claire Denis (High Life, 2018) o Robert Eggers (El faro, 2019). Tantos, que limitarse a Crepúsculo es quedarse francamente obsoleto.

En este caso no está de más recordar el calvario padecido por Ben Affleck con su aún activo murciélago. Es un hecho innegable que participó en una de las peores adaptaciones de comics (Daredevil, 2003) y también en una de las peores películas de toda la historia (Gigli, 2003). Pero han pasado muchos años desde entonces y todavía son muchos los que se rehúsan a reconocer que debe verse como alguien cuyas dotes fueron clave en dos de los títulos más memorables de la pasada: Atracción peligrosa (2010) y Argo (2012). Cualidades histriónicas, pero también creativas, recordando que dirigió ambos proyectos. El plan original iba más allá de su casting e incluía también la dirección de una cinta individual que fue cancelada por una serie de conflictos personales, pero también por el continuo backlash. El propio histrión ha declarado que The Flash, a estrenar en este mismo 2022, marcará su última aparición como Batffleck. Todavía hay quienes cruzamos los dedos para que el actor reconsidere la decisión.

También hay quienes dicen que la trayectoria de Robert Pattinson tras 'Crepúsculo' ni siquiera debería considerarse en el debate porque a) no incluye grandes franquicias y b) es ¿aburrida? Sí, algunas de las mejores películas de la última década han sido descritas así.

Christian Bale padeció críticas similares. Sí, el protagonista de la alabada trilogía de Christopher Nolan y cuya labor fue determinante para elevar las adaptaciones de comics a una posición que parecía inaccesible para este tipo de proyectos, no convencía a una parte importante del público. El argumento más recurrente fue que su trayectoria no era realmente atractiva. Psicópata americano (2000) y Equilibrium (2002) estaban bien, pero parecían más bien chispazos ante el dramatismo extremo de títulos como El imperio del sol (1987), Sueño de una noche de verano (1999) o El maquinista (2004). Incluso Mujercitas (1994), una de las películas más populares de su filmografía, no parecía un buen precedente para el encapotado. Todos sabemos como terminó la historia: el mejor Batman junto con el de Michael Keaton.

Por extraño que parezca, los castings góticos menos criticados fueron los de Val Kilmer y George Clooney. La elección del primero fue descrita por EW como “una buena noticia para la longevidad de Batman”, mientras que la del segundo también fue aplaudida al tratarse de una estrella hollywoodense en franco ascenso. Fueron las peores de todas, al grado que la entonces estrella de ER (1994) se sigue disculpando al respecto.

Con todos estos antecedentes en cuenta, sólo queda concluir que tal vez los continuos ataques contra Battinson no sean un mal augurio. La historia cinematográfica del encapotado dice que, a más críticas, mejor es la encarnación del murciélago. Seguro que Robert Pattinson no será la excepción y está más que listo para silenciar a sus incontables detractores. Después de todo, hablamos del nuevo Batman, es la venganza.

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