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Nuestras Historias

"Escribir fue un virus que se puso en mi sangre": Nassim Soleimanpour

Sus obras han sido traducidas a 30 idiomas y presentado en Nueva York, Londres y México, pero el dramaturgo ve la escritura como algo doloroso.
jue 11 marzo 2021 10:59 AM
Nassim Soleimanpour
Nassim Soleimnapour ha presentado obras enEstados Unidos, Inglaterra, Alemania, China y México, entre otros países.

Escenario: Irán.
Personaje: un dramaturgo. No puede salir del país; no tiene pasaporte por rehusarse a hacer el servicio militar.

Se abre el telón.

En la primer escena, Nassim Soleimanpour aparecería cerrando un sobre manila. Dentro, bajo el título de Conejo Blanco, Conejo Rojo, un guión que le daría voz fuera de sus fronteras.

Ante la imposibilidad de conocer el mundo, el escritor iraní escribió una obra para ser representada en cualquier parte del mundo, en frío –como se dicen entre telones–: sin director, sin escenografía, sin ensayos. Sin saber siquiera con antelación de qué se trata el texto.

Adelantando escenas, el sobre llegaría a Broadway, en Nueva York; a Leicester Square, en Londres; a Alemania, a México. Sería traducido a 30 idiomas y anunciado en marquesinas. Pero todo este ruido en torno a la obra sería también silencio.

Ningún actor puede repetir el papel, pues ya conocería el contenido. Nadie del público debe revelar nada, ni siquiera un mínimo detalle de la obra, y así ha sido desde la primera vez que se montó. Sólo quienes han visto la obra saben de la carga emocional que esta conlleva… pero de la trama no dirán nada, nunca.

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Cuando el autor vino a México en 2018 para presentar Nassim –otra de sus obras que sigue el mismo juego de secrecía–, el asombro que me generaba su trabajo fue menor al que me causó su primera declaración.

Nassim Soleimanpour no disfruta escribir. Lo que yo entendía por éxito, que ser el creador de una de las puestas más montadas en el mundo, tener la aprobación de la crítica que escribía sus artículos con los ojos cerrados, para él no era nada más que dolor. Hijo de un novelista, la escritura siempre lo ha hecho sufrir. De hecho, en esta entrevista, concedida hace unos años, contó que trabajaba en un último texto, el último, para irse a vivir a una granja.

“Escribir fue un virus que se puso en mi sangre. En mi caso, no lo llamaría inspiración. Debo ser muy honesto contigo. Peleé tanto por convertirme en un escritor… Es una pelea, realmente no lo disfruto”.
¿Y todos los temas de sus obras, y todas las emociones? Entonces, ¿de dónde venían, para qué las ponía en papel?

“Escribir nunca me fue enseñado para decir: ‘encontré algo que puedo compartir con todo el mundo’. Para mí, escribir fue una forma de entender. Escribí porque algo pasó y no lo podía entender”, explicaba.

Nassim Soleimanpour
Los actores que representan Conejo Blanco, Conejo Rojo no conocen el guión sino hasta el momento de la función.

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La personalidad melancólica y tímida que yo imaginaba sobre el autor resultó, al igual que mi primer prejuicio, incorrecta. Sobre sus obras y la escritura, poco decía, pero al hablar de las fronteras, como aquellas que se le cerraron en Irán, la cosa cambiaba.

Una especie de enojo con incredulidad le brotaba desde dentro. No podía creer, por ejemplo, que en el momento de esta entrevista, tres abogados intentaban conseguirle una visa para presentar una obra en el Estados Unidos de Donald Trump.

“¿Qué puedo decir? Somos fronteras, ¡necesitamos visas!. ¿Cuál es tu sentir cuando Donald Trump, aún cuando sea comedia, dice que quiere construir muros? No necesitamos muros. ¡Vivo en Berlín! Los necesitamos en nuestras casa para protegernos pero ¡no! ¡Es malo! ¿Cómo puedo disfrutar? ¿Cómo puedes tú disfrutar?”

“¿Por qué si alguien quiere visitar algún lugar tiene que sufrir? No hace sentido. ¿Qué tal si yo hago un muro aquí y el próximo año te digo que ya no puedes pasar si no me pagas? Eso es lo que pasó en Berlín en una noche”, dijo.

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Escenario: México
Personaje: un dramaturgo que logra salir de Irán, vive en Londres y luego en Berlín. Su obra, un secreto para actores, directores y espectadores, se convierte en uno de los montajes contemporáneos más representados del mundo.

Se abre el telón.

Periodista: ¿por qué crees que se ha mantenido el secreto? ¿por qué nadie revela el contenido de tu obra?

Nassim Soleimanpour: porque la gente es honesta. Si tu me dices “Nassim, dame todo el dinero que traigas en la bolsa, me lo voy a llevar y te lo traigo mañana, te lo daré. Si eres honesto, pero realmente desde el fondo, la gente te va a apoyar. Porque somos animales, podemos oler. Eso es lo que hace mi perro. Y porque es lógico; si sabes que alguien va a disfrutar, ¿por qué se lo arruinarías? ¿Hablarías de una fiesta sorpresa que organizaste?

Periodista: ¿por qué crees que los actores mueren por reprsentar tu obra?

Nassim Soleimanpour: Porque son valientes, porque no trabajan desde atrás y quieren ser desafiados. Es pasión, ellos quieren hacerlo, yo sólo encontré la forma de motivarlos.

Conejo Blanco, Conejo Rojo tendrá una única función especial en Teatrix , el sábado 13 de marzo, por un costo de 99 pesos, en conmemoración al año que los teatros llevan cerrado por la pandemia mundial. En México, la obra ha sido representada por Daniel Giménez Cacho, Ely Guerra, Víctor Trujillo, Ximena Sariñana, entre otros.

Conejo Blanco, Conejo Rojo
Conejo Blanco, Conejo Rojo ha sido montada en México desde 2016.

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