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Nuestras Historias

5 destinos tradicionales para celebrar el Día de Muertos

Revive las costumbres de diferentes zonas de México para comprender mejor nuestro paso por el mundo de los vivos.
vie 28 octubre 2016 10:43 PM
Día de Muertos
Día de Muertos México celebra a sus difuntos con música, color y gratitud.

La muerte no era motivo de miedo para nuestros antepasados indígenas. Se consideraba incluso un honor morir y más si era para rendir culto a un dios. Los que partían recibían, el día de su muerte y año con año, toda una ceremonia para ayudarles a seguir su camino por el universo, pues al dejar la Tierra sólo habían vivido un cambio de dimensión.

Después de 500 años, podría decirse que el esfuerzo rindió frutos, porque a pesar de que la mayoría de las celebraciones han cambiado, se dio paso a una mezcla, por demás rica, de tradiciones únicas de Día de Muertos a lo largo y ancho de nuestro país que llama la atención en todo el mundo.

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Aguascalientes


El Festival de las Calaveras surgió con el propósito de rendir homenaje al grabador hidrocálido José Guadalupe Posada, creador de La Catrina, una de las imágenes más icónicas de México. El Festival de las Calaveras, el único y original, ocurre en la Isla San Marcos, un espacio dedicado a los grandes eventos en plena capital hidrocálida. Durante una semana este magnífico escenario y sus calles se visten de color, alegría e ironía, mientras se rinde homenaje a José Guadalupe Posada, se toma en broma todo lo relacionado con la calaca (o muerte) y se llevan a cabo múltiples actividades como conciertos musicales, representaciones teatrales, eventos deportivos, etc, y el evento estrella: el desfile de disfraces de Calaveras, con ejemplares tamaño gigante que son transportados en las más curiosas carrozas, manteniendo así viva la intención y los mensajes revolucionarios del artista.

Aguascalientes
La auténtica Catrina

Campeche

A unos días de que inicien las esperadas festividades del Día de Muertos, los pobladores de Pomuch, una comunidad del municipio de Hecelchakán, se organizan para la limpieza general de su panteón y después cada familia se encarga de arreglar las tumbas de sus seres queridos. Para aquellos cuerpos que cumplieron tres años y medio de enterrados –tiempo que tarda la piel en descomponerse o desaparecer, la tradición les permite exhumar los huesos para, según la creencia, “dar aire” a quienes fallecieron. Todos los huesos, hasta los más pequeños y, en caso de existir aún, el cuero cabelludo se lavan cuidadosamente. Ya limpios, meten los huesos en un osario o caja de madera de unos 50 centímetros por lado, cuyo fondo está cubierto con un manto de tela bordado por su ser más cercano. Una vez terminadas las fiestas, los osarios vuelven a su lugar en el cementerio en espera de la llegada del siguiente año en que volverán a ser lavados.

Campeche
Limpieza de los huesos

Oaxaca


La celebración inicia a mediados de octubre con la adquisición de los productos que se colocarán como ofrenda. Los puestos de mercado se instalan en un espacio que llaman la Plaza de los Muertos, donde artesanos y agrícolas venden su mercancía, y el lugar se viste de olores y colores característicos de la época para esperar a los familiares vivos de los deudos. Los productos que más se adquieren son el mole negro y los dulces oaxaqueños de temporada, como la calabaza en conserva, las manzanitas de tejocote y el nicuatole, acompañados de chocolate y pan de muerto. De acuerdo con la costumbre oaxaqueña, la ofrenda se coloca el 31 de octubre por la mañana directamente sobre la tumba, o bien, en el mejor lugar de la casa, sobre una mesa forrada con un mantel, una sabana blanca o papel de china “picado”; se acomodan bebidas, dulces, comida, veladoras y flores, así como las fotografías y pertenencias más preciadas del o los difuntos, para que lleguen la madrugada del 1º de noviembre y se sientan bien recibidos. También, ese día, parientes y amistades van de casa en casa obsequiando una generosa muestra de viandas para complementar las ofrendas. Esto se conoce como “llevar los muertos”.

Oaxaca
Por y para sus difuntos.

Michoacán


En la zona del lago Pátzcuaro y su isla Janitzio, específicamente, al caer la tarde del 1º de noviembre no es extraño que los vientos arrecien, conforme los espíritus vienen de regreso a sus hogares en la Tierra. Otras almas son atraídas por el olor a la flor de cempasúchil, la promesa de celebración, las calaveritas de azúcar y el pan de muerto. Todos los habitantes empiezan a aparecer, vestidos de negro, con ofrendas, dulces y panes que dejan sobre las tumbas previamente adornadas. Sin importar el frío, se sientan a platicar con su difunto, llorar y rezar por él. Durante toda la noche se hace sonar la campana colocada en la entrada del panteón para convocar a las almas a la gran ceremonia y en toda la isla se escuchan los cantos purépechas implorando por el descanso de las almas ausentes y la felicidad de los vivos. Al medio día del 2 de noviembre se retiran, en la espera de un nuevo año para convivir con las almas de los que ya pasaron a mejor vida.

Michoacán
Noche de muertos

Veracruz

Este festival en Jalapa tiene como objetivo principal adentrar al visitante en el mundo de la muerte, específicamente, el paso de los difuntos por los nueve pisos del inframundo hasta llegar a Mictlán, la tierra prometida donde viven los dioses y a la que sólo poca gente tiene el honor de llegar. Según la leyenda, este recorrido por los nueve inframundos, conocido como el Camino de los Muertos, es largo y sinuoso, lleno de bajadas violentas entre montañas. Para llegar se requiere un tiempo de cuatro años desde el deceso de una persona. Los alimentos y las bebidas que se colocan en las ofrendas en honor al difunto durante los festejos del Día de Muertos son obligatorios hasta que se complete dicho periodo de cuatro años para ayudar al ánima a alcanzar el descanso eterno. Y la recompensa para los muertos de lograr tal travesía es poder observar cada día un atardecer magnífico sobre el Mictlán. Hoy en día, el Festival de Mictlán, que dura cinco días, busca revivir esta tradición mexica y cuenta con escenarios tan naturales como criptas, tumbas y mausoleos.

Veracruz
Festival de Mictlán
Celebración
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