La NFL puede ofrecernos fines de semana aburridos y otros como el del cierre de la semana tres en los que en cada segundo se respira tensión y adrenalina. De los 14 partidos de la jornada, 12 terminaron en una anotación de distancia, algo insólito para un solo día. Además seis equipos ganaron con una anotación en los últimos tres minutos, por lo que levantarte al baño o por algo de tomar pudo significar perderte algo importante.
Domingo de milímetros: la Semana 3 de la NFL no dejó respirar a nadie
Los finales que no se pueden explicar
En Río de Janeiro, Ravens y Cowboys se fueron al límite. Dallas empató a 31 con siete segundos en el reloj y parecía que todo iría a tiempo extra. Entonces Lamar Jackson conectó con Zay Flowers para 27 yardas, quedó un segundo y Tyler Loop metió un gol de campo de 56 yardas para el 34-31 final.
En Indianápolis, los Colts vencieron 19-17 a los Texans con un gol de 53 yardas de Spencer Shrader a 16 segundos del final. Con eso cortaron una racha de nueve derrotas seguidas, y Houston se quedó en 0-3.
Pero el que se llevó la noche fue el Sunday Night. Los Rams ganaban 16-0 al medio tiempo y la afición de Denver despidió a su equipo con abucheos. Los Broncos remontaron y ganaron 30-26, con el safety Talanoa Hufanga como protagonista: un pick-six de 66 yardas y una intercepción en la zona de anotación cuando ya no quedaba tiempo. Ese pase terminó el partido, y también quedó en la memoria una falta de interferencia muy discutida en la última serie de Denver.
Cuando el marcador miente
Lo más curioso del domingo es que ganar no siempre tuvo que ver con jugar mejor. Los Seahawks superaron a Washington 437 a 258 en yardas, con Sam Darnold lanzando para 379 yardas y cuatro touchdowns. Perdieron 33-31 ante unos Commanders guiados por Marcus Mariota, que entró por el lesionado Jayden Daniels y lanzó tres touchdowns sin intercepciones, y no podemos olvidar a la defensiva que aprovechó cada error.
Los Saints tuvieron todavía menos suerte. Ganaban 27-16 a finales del tercer cuarto, con Tyler Shough lanzando cuatro pases de touchdown, todos a tight ends. Después vinieron cuatro pérdidas de balón en cuatro series del último cuarto, tres fumbles y una intercepción, y los Raiders se fueron con el 35-27. Brock Bowers, en su regreso, terminó con 10 recepciones y 116 yardas.
Los Bills ganaron con cinco pérdidas de balón, algo que no les pasaba desde 1997, gracias a los 154 yardas terrestres de James Cook.
Los que salieron bien parados
Del otro lado, hay equipos que siguen invictos. Los Raiders de Klint Kubiak, uno de los grandes sorpresivos de la temporada, están 3-0, igual que los 49ers, que vencieron 36-30 a Arizona.
La semana todavía tiene un capítulo pendiente, hoy a las 6:00 pm juegan Eagles y Bears, y si ese duelo se define por ocho puntos o menos, esta jornada quedará como la que más juegos cerrados ha tenido en la historia de la liga.