Italia tuvo que esperar seis décadas para volver a ver a uno de los suyos en lo más alto del podio de Monza y quizá la espera hizo que el momento fuera todavía más especial. Kimi Antonelli ganó el Gran Premio de Italia 2026, pero lo hizo de una forma que convirtió una victoria histórica en una de las carreras más memorables de su todavía corta trayectoria.
Kimi Antonelli termina con 60 años de espera y conquista Italia
El piloto de Mercedes arrancó desde la posición 19 después de recibir una penalización por cambiar componentes de su unidad de potencia. Eso que parecía destinado a convertirse en un domingo de control de daños terminó exactamente al revés: Antonelli atravesó prácticamente toda la parrilla hasta arrebatarle el liderato a su compañero George Russell en las últimas vueltas.
Italia vuelve a ganar en Italia
Para entender la dimensión de lo que hizo Antonelli hay que regresar hasta 1966. Ese año, Ludovico Scarfiotti ganó en Monza con Ferrari y se convirtió en el tercer italiano en conquistar su Gran Premio de casa dentro del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Antes lo habían conseguido Giuseppe “Nino” Farina en 1950 y Alberto Ascari en 1951 y 1952.
Desde entonces hubo intentos, podios y algunos domingos en los que parecía posible romper la sequía. Michele Alboreto, por ejemplo, terminó segundo con Ferrari en 1984 y 1988, pero durante 60 años ningún piloto italiano consiguió repetir la victoria de Scarfiotti. Hasta Antonelli.
Y hay un detalle que hace su triunfo todavía más particular: mientras Scarfiotti, Ascari y buena parte de los héroes italianos de Monza construyeron su historia vestidos de rojo, Antonelli lo hizo al volante de un Mercedes.
Kimi Antonelli ya dejó de ser una promesa
La victoria tampoco llega como un resultado aislado. A sus 20 años, Antonelli se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la Fórmula 1 2026 y Monza simplemente terminó de confirmar que su nombre ya pertenece a la conversación por el campeonato.
Después de 13 carreras suma siete victorias y 11 podios, y salió de Italia con 267 puntos, 66 más que Russell. Es decir, aquel joven al que Mercedes apostó su futuro ya está peleando por convertirse en el piloto más joven en conquistar el Mundial y en devolverle a Italia un campeonato que no gana desde Alberto Ascari en 1953.
Su actuación en casa resume bastante bien por qué. Antonelli no solo remontó 18 posiciones; supo aprovechar las interrupciones, administrar los neumáticos y atacar cuando Russell comenzó a sufrir con un compuesto mucho más desgastado. La victoria llegó después de superar a varios de los nombres más importantes de la parrilla y culminó con el adelantamiento a su compañero en la recta final de la carrera.
Mercedes celebra y Ferrari sufre en casa
Mientras Antonelli hacía historia, Mercedes tuvo prácticamente el domingo perfecto. Russell terminó segundo para completar el 1-2 del equipo, mientras Max Verstappen rescató el tercer lugar para Red Bull. Detrás quedaron los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri, cuarto y quinto, respectivamente.
Para Ferrari, en cambio, la carrera de casa estuvo lejos de la celebración que esperaba. Charles Leclerc sufrió un fuerte accidente durante las primeras vueltas que provocó una bandera roja, aunque salió sin lesiones graves, mientras Lewis Hamilton únicamente pudo llevar el otro Ferrari hasta la sexta posición.
Pierre Gasly, que había sorprendido al conseguir la pole position con Alpine, terminó séptimo; Franco Colapinto sumó puntos con el noveno lugar y Checo Pérez tuvo una tarde complicada al finalizar 18º con Cadillac.
Pero ninguno de ellos pudo quitarle el protagonismo al nuevo héroe local. Antonelli llegó a Monza como líder del Mundial y se fue con una ventaja todavía mayor, siete victorias en la temporada y un lugar en una lista en la que durante 60 años no se había escrito un nuevo nombre italiano.
Ahora aparecen Farina, Ascari, Scarfiotti y Antonelli. Y, si su temporada continúa así, probablemente 2026 todavía tenga más historia reservada para él.