Aquel domingo 19 de julio no lo sabíamos, pero sería la última vez que veríamos a Lionel Messi llevando los colores de Argentina. 20 años después de su debut con la Albiceleste, el jugador ha puesto punto final a su historia con el equipo, anunciando oficialmente su retiro de la selección.
Lionel Messi se despide de Argentina: “Una decisión que duele en el alma”
Sabíamos que aquel sería su último Mundial, lo que no sabíamos era que también sería la última ocasión en la que Messi jugaría representando al equipo que lo vio triunfar tantas veces y que contribuyó a convertirlo en una leyenda.
El inicio de una leyenda argentina
Como toda gran historia, la de Messi con la Selección Argentina fue agridulce. Hubo momentos de celebración y otros inundados de tristeza y desesperanza. Sin embargo, incluso en los episodios más dolorosos, Messi siempre eligió a su selección.
Fue el 17 de agosto de 2005 cuando, siendo ya campeón del mundo Sub-20, un joven de apenas 18 años salió del banco para disputar su primer partido con la selección mayor ante Hungría. Fue expulsado apenas unos segundos después y, quizá con poca fe por parte de algunos aficionados, aquel día comenzó a cimentarse una carrera marcada por el éxito.
Antes de ser capitán, campeón del mundo y dueño de numerosos récords con Argentina, Messi protagonizó su primera gran presentación internacional en 2005, durante la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Países Bajos. Había comenzado el torneo como suplente, pero terminó convertido en figura absoluta: marcó seis goles, anotó los dos tantos de Argentina en la final ante Nigeria y se marchó con el título, el Balón de Oro y la Bota de Oro. Tenía 18 años y la camiseta argentina ya empezaba a quedar asociada a su zurda.
En Alemania 2006 comenzó a escribir la historia que lo convertiría en una leyenda de los Mundiales. Marcó ante Serbia y Montenegro, tuvo participación en el triunfo ante México y vio desde el banco la eliminación por penales frente a Alemania.
En 2010, con Diego Maradona como director técnico y Messi como una de las grandes figuras del equipo, volvió a sufrir ante Alemania, que eliminó a Argentina con un contundente 4-0 en los cuartos de final.
Con Alejandro Sabella comenzó a construirse una relación diferente. Argentina firmó unas grandes Eliminatorias y aterrizó en Brasil 2014, donde Messi marcó cuatro goles durante la fase de grupos y fue decisivo en el recorrido que llevó a la selección hasta el Maracaná. El 13 de julio, Alemania ganó 1-0 en la prórroga con un gol de Mario Götze y Argentina terminó como subcampeona del mundo.
De las derrotas a levantar la Copa del Mundo
Con la llegada de Lionel Scaloni, Messi comenzó a compartir vestidor con jugadores que habían crecido viéndolo jugar. Rodrigo De Paul, Lautaro Martínez, Leandro Paredes y, más tarde, Emiliano Martínez, Cristian Romero, Julián Álvarez, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister fueron construyendo un nuevo ecosistema alrededor del capitán.
La recompensa llegó después de años de derrotas dolorosas. Argentina conquistó la Copa América 2021, la Finalissima en 2022 y, finalmente, la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022, donde la Albiceleste venció a Francia en una final que terminó de consolidar a Messi como una de las mayores leyendas en la historia del fútbol.
Lionel Messi y la Selección Argentina, el fin de una historia
Tres hojas. Letra apretada, algunas palabras corregidas y un mensaje escrito de puño y letra. Así fue como Lionel Messi eligió ponerle punto final, a través de un manuscrito, a dos décadas con la Selección Argentina.
“Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”.
Así es como la leyenda se despide de la selección a la que le debe algunas de sus victorias más grandes, a la que le dio hasta el último aliento y a la que consiguió llevar nuevamente a lo más alto del fútbol mundial. Una historia de 20 años que tuvo derrotas, lágrimas, cuestionamientos y finales dolorosos, pero que terminó como Messi siempre soñó: con Argentina campeona del mundo.