El Mundial fue un parteaguas para muchos jugadores. Mientras que para algunos se convirtió en el reflector que necesitaban para llevar su carrera a otro nivel, para muchos futbolistas argentinos se trató de un escaparate que puso en evidencia algunas circunstancias que, lejos de favorecerlos, están colocando sus carreras en el ojo del huracán.
¿Qué está pasando con Julián Álvarez en Europa y por qué salió del estadio en medio de abucheos?
Mientras Leandro Paredes, Nahuel Molina, Thiago Almada y Roberto Ayala se enfrentan a sanciones por parte de la FIFA, que incluyen suspensiones y multas, Julián Álvarez, a diferencia del resto, está atravesando un momento complicado en su regreso a las canchas.
La afición del Atlético de Madrid estalla contra Julián Álvarez
Este fin de semana, el argentino que forma parte del Atlético de Madrid hizo su primera aparición con el club después de expresar su deseo de marcharse, esto en medio del presunto interés de otros clubes europeos, como el Barcelona y el Arsenal.
Álvarez fue recibido en el estadio en medio de insultos, caras largas y comentarios que dejaron bastante clara la postura de la afición respecto a que el delantero argentino se presentara a un partido cuando, presuntamente, ya no tendría interés en permanecer en el club.
Fue durante la Copa Mundial que Álvarez reveló su interés por unirse a uno de los rivales acérrimos del Atlético: el Barcelona. La situación escaló lo suficiente para que, a principios del verano y ante el interés del conjunto azulgrana, el Atlético acusara al club catalán de orquestar una campaña de desprestigio en contra del delantero.
Frente a todo esto, la afición no estaba nada feliz con la presencia de Álvarez en el estadio desde el primer minuto. Su nombre fue abucheado cuando se anunció la alineación del equipo y los gritos en su contra aumentaron cuando el delantero entró al campo de juego en el minuto 66.
Tras el partido, el internacional argentino abandonó el terreno de juego por su cuenta después del empate 2-2 en casa contra el Villarreal en la liga, mientras que sus compañeros se quedaron para aplaudir a los aficionados.
Diego Simeone declaró al final del partido que quienes toman las decisiones en el club determinaron que Álvarez no debía acercarse a las gradas ni a los aficionados, por lo que lo mejor fue enviarlo directamente al vestidor, manteniéndolo separado del resto del equipo.
Lamentablemente, ni con esta situación el Atlético dejará ir al jugador tan fácilmente. El club sigue negándose a venderlo al Barcelona y solo resta una semana para el cierre del mercado, por lo que Álvarez no se irá ni al conjunto azulgrana ni a ningún otro equipo de la Premier League.
Hay quienes también aseguran que toda esta situación es consecuencia de las decisiones del propio jugador.
Miguel Martín Talavera opinó que Álvarez cometió todos los errores posibles, al recordar que el Atlético "apostó por él cuando era jugador reserva en el Manchester City, le ofreció un contrato lucrativo y le brindó todas las oportunidades posibles, dentro y fuera del terreno de juego".
Y por si la afición necesitara más motivos para arremeter en su contra, la situación ocurrida durante la final de la Copa Mundial también ha incrementado los roces entre el argentino y la afición española. Sin embargo, este sería apenas un motivo menor frente al rechazo de Julián Álvarez a permanecer en el club.