Hay futbolistas que hacen historia por los títulos, otros lo hacen por la forma en que entienden el juego, Franco Baresi consiguió ambas cosas. El legendario defensor italiano murió este viernes a los 66 años, dejando un vacío enorme en el AC Milan, club al que defendió durante toda su carrera y con el que construyó un legado difícil de igualar.
Se fue el eterno número 6: murió Franco Baresi, el hombre que hizo del Milan su vida
Baresi fue uno de esos futbolistas que hoy parecen irrepetibles. Debutó con apenas 17 años y nunca vistió otra camiseta que no fuera la del Milan. Durante 20 temporadas disputó 719 partidos oficiales, fue capitán durante 15 años y terminó convertido en el rostro de una de las etapas más exitosas del club.
Mucho más que un defensor
Aunque jugaba como líbero, su influencia iba mucho más allá de defender. Tenía una lectura del juego excepcional, lideraba desde el fondo y fue el cerebro de una zaga que marcó una época junto a Paolo Maldini, Alessandro Costacurta y Mauro Tassotti. Bajo las órdenes de Arrigo Sacchi y después de Fabio Capello, ese Milan dominó Europa con una defensa que todavía hoy es considerada una de las mejores de todos los tiempos.Los números respaldan su legado: conquistó seis títulos de Serie A, tres Copas de Europa/Champions League, dos Copas Intercontinentales, tres Supercopas de Europa y varias copas nacionales. Además, fue subcampeón del Balón de Oro en 1989 y elegido mejor futbolista de la Serie A en 1990.
El capitán que nunca abandonó el barco
Su fidelidad quedó demostrada en los momentos más difíciles. A comienzos de los años 80, cuando el Milan descendió dos veces a la Serie B, Baresi decidió quedarse y ayudar al equipo a regresar a la élite, una decisión que terminó convirtiéndo en un símbolo para la afición. Más adelante, el club retiró su histórica camiseta número 6, un homenaje reservado para muy pocos.
Con la selección de Italia disputó 81 partidos, fue campeón del mundo en 1982 y protagonizó uno de los regresos más recordados del fútbol al reaparecer en la final del Mundial de 1994 apenas semanas después de una operación de rodilla. Aunque Italia perdió aquella definición por penales ante Brasil, su actuación quedó grabada en la memoria de los aficionados.Las reacciones no tardaron en llegar. El AC Milan, la Juventus, el Inter y figuras como Paolo Maldini despidieron a quien muchos consideran el mejor defensor de la historia del fútbol italiano. Porque más allá de los trofeos, Baresi dejó algo todavía más valioso: el ejemplo de que la lealtad, el liderazgo y el compromiso también pueden convertir a un futbolista en una leyenda.