Primero fue Tim Payne, luego Vozinha, pero cuando ambos quedaron fuera de la Copa Mundial, otro jugador apareció para conquistar a todos internet. Es noruego, luce como un vikingo, todo mundo lo considera un androide y anota algunos de los goles más sorprendentes de la competencia. A estas alturas seguro ya sabes que hablamos de Erling Haaland.
Erling Haaland: el vikingo que ha conquistado a todo internet
Pero ¿qué hay detrás del jugador más cool de Noruega? Para entenderlo hay que regresar a sus orígenes, porque Haaland lleva el fútbol en el ADN.
Erling Braut Haaland es hijo de Alf-Inge Håland y Gry Marita Braut y, aunque hoy representa a la selección de Noruega, en realidad nació en Leeds, Inglaterra.
Fotografía: Paolo Bruno/Getty Images
El deporte, y especialmente el fútbol, siempre formó parte de su vida. Su madre fue maestra y exheptatleta, mientras que su padre tuvo una destacada carrera en la Premier League. Sin embargo, esta terminó de forma prematura tras sufrir una grave lesión en la rodilla izquierda provocada por una dura entrada de Roy Keane en 2001, considerada por muchos una acción deliberada como represalia por un enfrentamiento previo entre ambos.
Después de aquel episodio, Alf-Inge Håland decidió mudarse junto con su familia a Bryne, Noruega. Fue ahí donde un pequeño Erling pasó su infancia con un balón en los pies, desarrollando la potencia y el instinto goleador que hoy lo distinguen.
Con apenas 15 años, Haaland ya había demostrado el talento y la fuerza suficientes para incorporarse al Bryne FK. Apenas un año después dejó el club para fichar con el Molde FK, de la Eliteserien, la máxima categoría del fútbol noruego. Fue ahí donde perfeccionó una de las habilidades que hoy definen su estilo de juego: el dominio del juego aéreo. Esos espectaculares remates de cabeza que hoy parecen imposibles comenzaron a construirse desde entonces.
En 2019 dio el salto al Red Bull Salzburgo, donde rápidamente se convirtió en una de las grandes revelaciones del fútbol europeo. Anotaba prácticamente en cada partido y su capacidad goleadora no pasó desapercibida. Apenas un año después, el Borussia Dortmund apostó por él.
Fotografía: Carl Recine/Getty Images
Si Haaland ya había demostrado su potencial, fue en Alemania donde confirmó que estaba destinado a convertirse en una de las grandes estrellas del fútbol mundial. En su debut con el Dortmund marcó tres goles en apenas 23 minutos y, al finalizar la temporada 2020-21, ya acumulaba 86 anotaciones en 89 partidos, una cifra simplemente extraordinaria.
Con Haaland como referente en ataque, el Dortmund conquistó la Copa de Alemania. Como era de esperarse, varios gigantes europeos comenzaron a disputar su fichaje, entre ellos el Manchester City, que buscaba con urgencia un delantero de élite.
Pep Guardiola tenía un interés especial en él, no solo por su capacidad goleadora, sino también porque su padre había defendido los colores del club entre 2000 y 2003. Finalmente, Haaland firmó un contrato por cinco temporadas con los Citizens tras una transferencia cercana a los 68 millones de dólares.
Su llegada al Manchester City confirmó lo que muchos ya sospechaban: Haaland no era una promesa, sino una realidad. Desde su primera temporada rompió récords de goleo, conquistó la Premier League, la FA Cup y la UEFA Champions League, además de convertirse en uno de los delanteros más dominantes que ha visto el fútbol moderno.
Mucho más que un goleador
Pero si algo terminó de convertir a Haaland en una superestrella no fueron únicamente sus goles. Durante este Mundial se transformó en uno de los personajes favoritos de internet.
Mientras muchos futbolistas cuidan cada publicación como si fuera una campaña publicitaria, Haaland parece hacer exactamente lo contrario. Comparte videos haciendo bromas, utiliza filtros de Snapchat, aparece riéndose de sí mismo, baila cuando nadie lo espera y deja ver una personalidad relajada que contrasta con la imagen casi intimidante que proyecta dentro del campo. Esa autenticidad ha hecho que millones de personas se identifiquen con él y que las redes sociales se llenen de memes, edits, canciones y videos protagonizados por el delantero noruego.
Su apodo de "androide" tampoco ha hecho más que alimentar el fenómeno. Su impresionante físico, la facilidad con la que supera a los defensas y la frialdad con la que define frente al arco hacen que, por momentos, parezca un jugador diseñado en un laboratorio. Sin embargo, basta verlo celebrar un gol, bromear con sus compañeros o conceder una entrevista para descubrir a un joven de apenas 26 años que disfruta profundamente lo que hace.
Un análisis publicado por Psychology Today señala que gran parte de su atractivo radica en el equilibrio que proyecta: posee una presencia física imponente, pero al mismo tiempo transmite tranquilidad, sentido del humor, humildad y una actitud genuinamente amable. En otras palabras, representa una versión de la masculinidad fuerte y segura que no necesita recurrir a la agresividad para imponerse.
A eso se suma algo que rara vez se puede fabricar: autenticidad. En una época en la que muchos deportistas parecen cuidadosamente construidos para las redes sociales, Haaland da la impresión de ser exactamente la misma persona frente a las cámaras, en una conferencia de prensa o celebrando con sus amigos. Esa naturalidad ha sido clave para conectar con millones de aficionados alrededor del mundo.
Hoy, cada vez que Noruega salta al terreno de juego, millones de personas esperan exactamente lo mismo: que el "vikingo" vuelva a hacer algo imposible. Porque Erling Haaland ya no es solamente uno de los mejores futbolistas del planeta. También se ha convertido en uno de los personajes deportivos más carismáticos y queridos de internet.