Dos actuaciones mundialistas me han dejado con una duda, ¿pasar de 32 a 48 selecciones fue lo mejor que le pudo pasar a la contienda? Después de ver el partido de Cabo Verde frente España y hoy el juego entre RD Congo y Portugal, todo parece indicar que hay en el mundo selecciones que merecian un lugar en la competencia desde hace mucho tiempo.
52 años después de su primer y último Mundial, RD Congo empata 1-1 a Portugal
(Fotografía: Lars Baron/Getty Images)
La Copa Mundial 2026 comienza a cocinar sus propias sorpresas. Hoy, República Democrática del Congo jugó su primer partido mundial desde hacia 52 años. La última vez que la selección apareció en la contienda fue en Alemania 1974, un debut histórico y la primera vez que un país del África central clasificaba a un Mundia, lamentablemente en aquella ocasión cayeron en fase de grupos ante Escocia, Yugoslavia y Brasil.
Sin embargo, hoy regresaron fuertes, consiguiendo un muy valioso 1-1 frente a un Portugal liderado por Cristiano Ronaldo en su último Mundial, siendo esta una de las selecciones que viene a pelear el título. El resultado no solo significó un punto histórico para los africanos, sino también una llamada de atención para los lusos.
RD Congo frente a un Portugal que venía a conquistar y se quedó en el camino
Portugal parecía encaminada a una tarde tranquila cuando João Neves abrió el marcador apenas al minuto 6 con un remate de cabeza. El gol tempranero hacía pensar que la diferencia de planteles y experiencia terminaría imponiéndose, pero la realidad fue muy distinta.
Lejos de intimidarse, el equipo africano respondió con un juego colectivo que fue creciendo con el paso de los minutos. Su recompensa llegó justo antes del descanso, cuando Yoane Wissa igualó el marcador en el tiempo añadido de la primera mitad con otro cabezazo que quedó registrado en la historia del fútbol congoleño: fue el primer gol de la selección en una Copa del Mundo.
Mientras Portugal mostró dificultades para conectar a sus principales figuras, el conjunto africano encontró espacios para incomodar constantemente. Cristiano Ronaldo estuvo bien controlado durante gran parte del encuentro, Bruno Fernandes nunca logró asumir el protagonismo habitual y los europeos terminaron mostrando más dudas que certezas.
(Fotografía: Alex Slitz/Getty Images)
Del otro lado, el equipo dirigido por Sébastien Desabre ejecutó con éxito el plan que había prometido en la previa: un fútbol vertical, dinámico y solidario que le permitió competir de tú a tú contra una de las selecciones más talentosas del torneo.
El empate deja abierto el Grupo K y aumenta la presión sobre Portugal de cara a su próximo compromiso frente a Uzbekistán. La República Democrática del Congo, por su parte, viajará a Guadalajara para enfrentar a Colombia con la confianza de haber protagonizado una de las grandes historias de este Mundial.
Pero algo está quedando claro en la contienda: los gigantes ya no tienen garantizado el camino fácil.