La magia del deporte radica en que, como en la historia de David y Goliat, no siempre gana el aparentemente más fuerte. Gana quien encuentra la manera de convertir sus fortalezas en ventaja y compite con el mismo ímpetu, incluso cuando parece estar en desventaja.
Cabo Verde no venció, pero tampoco se dejó ganar ante una España que venía por la victoria
(Fotografía: Mattia Ozbot/Getty Images)
Cuando suena el silbatazo inicial, los presupuestos, los récords y la reputación pesan menos que el desempeño del día. Hoy, la Selección de España partía como la clara favorita ante la Selección de Cabo Verde y, aun así, pese a todas las expectativas, ambos equipos terminaron el encuentro sin goles.
Un Cabo Verde indomable, frente a una España segura de ganar
Podrás cuestionar cuál es el mérito de finalizar un partido 0-0. Pero frente a una selección que tenía todas las de ganar, Cabo Verde dio lo mejor de sí. No ganó, pero tampoco perdió; resistió.
(Fotografía: Florencia Tan Jun/Getty Images)
Estamos hablando de una selección que debuta en la Copa Mundial y que protagonizó un momento inusual frente a un equipo que fue campeón del mundo hace 16 años en Sudáfrica y que, además, ha conquistado múltiples Eurocopas.
Sobre el papel, se trataba de un desequilibrio pocas veces visto en el fútbol. Sin embargo, lo que ocurrió en la cancha demostró que la diferencia entre ambos equipos no se mide únicamente en nombres o valor de mercado, sino también en constancia, determinación y entrega. El portero de Cabo Verde, Josimar Dias "Vozinha", hoy está en el centro de la conversación mundial.
El arquero, de 40 años, logró detener siete disparos y, además, fue el segundo jugador de su selección con más toques de balón durante el encuentro. Sus compañeros no lograron controlar la posesión del balón, pero él sí logró sostener a su equipo. Sus lágrimas al finalizar el partido son prueba de que lo dejó todo en la cancha y el mundo lo notó: Josimar comenzó el encuentro con cerca de 50 mil seguidores en Instagram y, al momento de escribir esta nota, ya suma 3.8 millones.
(Fotografía: Justin Setterfield/Getty Images)
Ni siquiera el sensacional adolescente Lamine Yamal, que ingresó desde en la segunda mitad, pudo cambiar el rumbo de un partido que terminó con celebraciones por parte de los jugadores y aficionados de Cabo Verde dentro del estadio.
Cabo Verde dio una lección a quienes aseguraban que ampliar el número de selecciones participantes de 32 a 48 únicamente serviría para debilitar la competencia.
No fue así. Una nación insular de apenas medio millón de habitantes, la tercera más pequeña en clasificarse a una Copa del Mundo, demostró su valía y talento frente a una selección española cuyo jugador más valioso, Lamine Yamal, tiene un valor estimado de 200 millones de euros.