Nueva York está de fiesta, y esta vez nada tiene que ver con el fútbol. Mientras los ojos del mundo estaban puestos en la Copa Mundial, los aficionados de la NBA seguían con expectación el desenlace de la final de la NBA Cup 2023, especialmente los seguidores de los New York Knicks.
Los 53 años de mala racha han acabado, los Knicks son campeones de la NBA Cup 2026
(Fotografía: Gregory Shamus/Getty Images)
Y con justa razón. Después de 53 años sin conseguir un título, los Knicks pusieron fin a una de las sequías más dolorosas de la liga al derrotar este sábado a los San Antonio Spurs por 94-90 y proclamarse campeones.
El equipo firmó una remontada histórica. Llegó al cuarto partido con una desventaja de 29 puntos, pero logró revertir el marcador para imponerse 3-1 en la serie. Uno de los momentos más icónicos para el deporte neoyorquino llegó gracias al palmeo de OG Anunoby en el Madison Square Garden.
Aunque el triunfo fue resultado de un esfuerzo colectivo, hubo un nombre que destacó por encima de todos: Jalen Brunson. El base fue reconocido como el Jugador Más Valioso de las Finales tras firmar una actuación memorable de 45 puntos.
Para dimensionar la hazaña de Brunson, Michael Jordan había sido, hasta ahora, el único jugador en la historia de la NBA en anotar 45 puntos como visitante en un partido que aseguraba un campeonato. La última vez que Jordan logró algo así fue en 1998.
Gracias a esta exhibición ofensiva, Brunson registró el porcentaje más alto de puntos aportados por un jugador de su equipo en un partido de campeonato. El premio al MVP parece más que merecido para quien, cuando llegó a Nueva York, fue recibido con más dudas que expectativas.
(Fotografía: Gregory Shamus/Getty Images)
Quizá la verdadera clave de estos Knicks fue su determinación. El equipo mostró el carácter, el corazón y la madurez necesarios para no darse por vencido. Durante 53 años, la afición esperó un momento como este y, cuando parecía que la sequía se extendería un año más, los Knicks desafiaron todos los pronósticos. Hoy, la ciudad celebra junto a Brunson, el hombre que devolvió la fe a una franquicia histórica.
Tras el silbatazo final, las calles de Nueva York se tiñeron de azul y naranja. Miles de aficionados salieron a celebrar con su equipo como no lo hacían desde hacía más de medio siglo.